Placer, ¿qué haríamos sin el placer?, ¿qué sentido tendría la vida?
Puede que muchos no se hallan dado cuenta de que seguimos vivos por un motivo primordial, vivimos constantemente buscando placeres, y no confundamos placeres con sexo, que seguramente sea lo primero que se te ha pasado por la cabeza. Posiblemente te hallas preguntado alguna vez: ¿porqué trabajo?, ¿cuál es el fin de todo esto?, pues la respuesta es el placer, vivimos por el continuo placer de dormir en una cama, somos felices al sabes que nuestra familia está bien, el placer de llegar a fin de mes y tomarte un respiro, todo sigue vinculado a lo que denominamos como placer.
Profundizando más en el tema me voy a centrar en el placer que seguramente más nos llama la atención a la gran mayoría de la humanidad: el SEXO.
La sexualidad humana representa el conjunto de comportamientos que conciernen la satisfacción de la necesidad y el deseo sexual. Al igual que los otros primates, los seres humanos utilizan la excitación sexual con fines reproductivos y para el mantenimiento de vínculos sociales, pero le agregan el goce y el placer propio y el del otro. El sexo también desarrolla facetas profundas de la afectividad y la conciencia de la personalidad. En relación a esto, muchas culturas dan un sentido religioso o espiritual al acto sexual, así como ven en ello un método para mejorar (o perder) la salud.
El sexo, un acto precioso entre dos personas que se prestan placer mutuamente. En muchos países subdesarrollados no está bien visto del todo ya que sigue siendo un tema tabú. Afortunadamente cada vez estamos más abiertos a este tema, pero a su vez se está otorgando un mal uso de este acto; como por ejemplo al practicarlo sin el debido mínimo conocimiento de sus peligros como el hacerlo sin protección. Actualmente en España la edad de iniciación está más o menos entre los 17 y 18 años, que ni mucho menos es infantil comapandola con otros países europeos.
Abandonando Europa, nos centramos en otro gran continente y es que en América hicieron un estudio que reveló que ellos tienen el sexo en mente 19 veces al día, la comida 18 y en dormir 11. Algo que desmiente que los chicos solo piensan en lo de siempre. Es una verdad de perogrullo lo de que los hombres piensan más en sexo que las mujeres.
Finalmente, pero indefinidamente, me despido dejando un pequeño enlace que podéis pinchar aquí, en el que nos define los pequeños placeres de la vida y es muy interesante.
Sin más, un saludo y recuerda, disfruta de la vida.
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